¿Oyes mi risa? ¿Saboreas mis labios? ¿Ves mis ojos como te miran? ¿Notas mi corazón? ¿Sientes lo que siento? ¿Quieres lo que quiero? Te quiero.
sábado, 22 de octubre de 2011
Guía mis pasos.
Es como una melodía que me recorre las venas hasta llegar al corazón. Lo hace palpitar cada vez mas y mas y mas fuerte. Lo agita para que no se pare, tiembla todo el tiempo. Es como una canción que suena en mi mente y llega hasta mis labios. Se repite una y otra y otra vez con el aire de mis pulmones. Y la letra pegadiza y con ritmo está siempre presente en lo que pienso. Es como una nota que retumba en mis oídos. A cada segundo que pasa cambia y me marca mas profundo, mas hondo, cada vez mas difícil de borrar. No deja sitio para las voces del mundo que me rodea. Es como un coro flitrándose por los poros de mi piel. Todos al unísono sin equivocarse. Que suben, suben y bajan el tono. Y se cuela por cada célula de mi cuerpo. Es el amor, que me hace reaccionar de forma inconsciente, que crea una sonrisa en mi cara e ilumina mis ojos. Es ese amor, único, especial, insistente y muy difícil de romper, que guía mis acciones, como la música guía mi alma.
jueves, 20 de octubre de 2011
Solo necesitas una persona que cure las heridas.
Hasta las personas mas fuertes han llorado alguna vez en su vida. Hasta a los corazones mas salvajes los han amaestrado alguna vez. Hasta las mas brillantes sonrisa se han apagado alguna vez. Hasta el amor mas real ha sido alimentado con mentiras alguna vez. Hasta el mas hermoso de los besos ha sido dado con los ojos abiertos. Hasta la mejor de las experiencias a sido un error. Hasta el mas horrible de los momentos nos ha sido útil. Hasta el peor de los días ha tenido la mejor de las cosas. Hasta tú eres capaz de amar, aunque no lo creas. Por mucho dolor, mucho sufrimiento, muchas penas, muchas lágrimas. Aunque te parezca algo imposible, que tu corazón vuelva a tener a alguien dentro y sea feliz, es lo que va a pasar. Solo es cuestión de tiempo que las heridas se curen. Solo hacen falta los días para volver a llenar tu sonrisa de luz y tu corazón de sentimientos. Solo hace falta una persona nueva en tu vida, para hacer de ti la persona que eras antes.
domingo, 16 de octubre de 2011
-Gracias a ti-
Gracias a ti me he dado cuenta de muchas cosas. Me perdí a mi misma, pero me he vuelto a encontrar. Mi sonrisa desapareció, pero ha vuelto a mi boca. El brillo de mis ojos se apagó, pero ha vuelto a iluminar mi mirada. La felicidad me abandonó, pero por fin la tristeza la ha dejado volver. Nada tenía sentido antes, ahora encuentro el por qué de todas las cosas. Y ahora mi corazón está de una sola pieza, deseando enamorarse de la persona correcta, y qué más da que me haga daño, nunca dejaré de creer en el amor verdadero. No te guardo rencor, ni odio, ni si quiera me importas ya. Que irónico que fueras tan importante y ahora tan insignificante. Que estúpida fui al enamorarme de ti. Que ingenua al creer que tú también de mi. Bueno, pero he abierto los ojos, por eso te doy las gracias. Porque me hiciste feliz durante un tiempo, y me has dado recuerdos muy buenos que tendré que superar con el tiempo. Y me has hecho sonreír tantas veces, que sería incapaz de contarlas. Así que en el fondo, me has enseñado muchas cosas que nadie más me podría haber enseñado. Has sido la persona mas especial de mi vida durante un tiempo, y ahora, por fin lo soy yo de nuevo.
sábado, 15 de octubre de 2011
Los corazones salvajes no se pueden romper.
Cuando ya ha entrado mucho el Otoño y vas paseando por un lugar con árboles. Estás en un bosque o en un parque, y todo es de color naranja, marrón y amarillo. Paso tras paso vas pisando las hojas muertas y caídas en el suelo, y crujen al romperse en pequeños trozos tan débiles. Se desvanecen en la tierra y se vuelan con el aire, como si de nada se tratara. Y tú escuchas como desaparecen en el olvido y en el viento. Y te recuerdan a tu corazón. Tan débil y fácil de estropear. Tan sencillo y frágil como las hojas caídas del Otoño. Tan roto y olvidado.
martes, 11 de octubre de 2011
Si me quieres, demuéstralo.
-¿Me quieres?
+¡Mucho!
-No te creo.
+¿Por qué? ¡Te quiero muchísimo!
-Demuéstralo.
+¿Cómo?
-Eso solo lo sabes tú.
+¡Pero es a ti a quien se lo tengo que demostrar!
-Dime te quiero no solo cuando yo te recuerde que me quieres. Abrázame cuando llore. Bésame cuando me enfade. Acaríciame cuando esté al lado tuya. Sonríe cuando me veas. Deja la tristeza a un lado cuando me mires a los ojos. Escúchame e intenta entenderme, pero si no lo consigues, pídeme que te lo explique porque te importa, sea lo que sea, solo porque te lo he dicho yo. Y siente de verdad lo que haces. Porque no hay mejor forma de demostrar que se quiere, que queriendo con el corazón.
+¡Mucho!
-No te creo.
+¿Por qué? ¡Te quiero muchísimo!
-Demuéstralo.
+¿Cómo?
-Eso solo lo sabes tú.
+¡Pero es a ti a quien se lo tengo que demostrar!
-Dime te quiero no solo cuando yo te recuerde que me quieres. Abrázame cuando llore. Bésame cuando me enfade. Acaríciame cuando esté al lado tuya. Sonríe cuando me veas. Deja la tristeza a un lado cuando me mires a los ojos. Escúchame e intenta entenderme, pero si no lo consigues, pídeme que te lo explique porque te importa, sea lo que sea, solo porque te lo he dicho yo. Y siente de verdad lo que haces. Porque no hay mejor forma de demostrar que se quiere, que queriendo con el corazón.
domingo, 9 de octubre de 2011
El tiempo es la solución.
Te abrí mi corazón para que lo cuidaras, no para que lo rompieras en cientos de pequeños pedazos. Te hablé de todo lo que sabía, te conté todo lo que me importaba, y no era para que tú no me prestaras atención. Te escuché dijeras lo que dijeras, y tú pensaste que no te entendía. Era difícil quererte a escondidas, amarte en silencio, echarte de menos en secreto; pero lo fue aún más cuando todo el mundo conocía mi sufrimiento. Me decían que por qué no te olvidaba, ¿es qué no eran capaces de darse cuenta de que así lo único que hacían era que me acordara más y más de ti? Aunque de todas formas era imposible no tenerte en mi mente, todos los días, a todas horas, cada segundo, cada instante recordando todos los momentos. ¿Cómo olvidar y dejar de querer al amor de mi vida? ¿Cómo pegar cada uno de los pequeños trocitos de mi corazón?
sábado, 8 de octubre de 2011
No necesito a nadie en mi vida que no quiera estar ahí.
¡Qué le den al mundo! Qué importa lo que piensen los demás, lo que hagan o lo que digan. Déjalos que sigan su vida y vive tú la tuya. Disfruta cada segundo, grita cuando lo necesites, salta cuando te apetezca. La vida es corta así que empieza a cantar bajo la lluvia, y a bailar con el ritmo de las gotas caer. Olvida el destino y el mañana, deja de pensar en el pasado, cree en el presente. Huye de las personas que no son sinceras contigo, no mientas, di lo que sientes, dilo ¡porque te da la gana! ¿Qué sentido tiene preocuparse por personas que no se preocupan por ti? Deja todo eso a un lado. Sal a la calle, y deslumbra a todo el mundo. Demuéstrales, que, a pesar de lo que ellos quieran, tú eres feliz como nuca lo has sido.
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