martes, 12 de abril de 2011

Sweet

¿Sabes? Eres más dulce que un cubo lleno de chuches, que una tienda de gominolas entera. Eres como un millón  de toneladas de azúcar todas juntas en una sola persona. Eres más dulce que todas las galletas que se comió Coco el Monstruo de las Galletas en Barrio Sésamo. ¡O más! Eres como una fábrica de terrones de azúcar. Más dulce que mil y un ositos de peluche. Muchísimo más dulce que todas las fresas y todo el chocolate del mundo. Más dulce que todos los algodones de azúcar que nadie haya comido nunca. O, al menos, es lo que dicen de ti y de tus besos. ¿Me lo demostrarías?

jueves, 7 de abril de 2011

No me pasará de nuevo.

-No me va a pasar de nuevo.
+¿El qué?
-Nunca.
+Nunca, ¿qué?
-No te volveré a querer así ¡nunca más!
+¿Por qué?
-Porque a partir de ahora te querré más. Llevo queriéndote muy poco demasiado tiempo. Y no me va a volver a pasar que no quiero lo suficiente al hombre que yo considero perfecto.

lunes, 4 de abril de 2011

Es un nuevo comienzo.

-Volvamos a empezar. De cero. Como si nada hubiera pasado nunca, y como si no fuera a pasar.
+¿Y cómo lo hacemos?
-Juntos.

jueves, 31 de marzo de 2011

Take it easy.

Relájate. Tómatelo con calma y paciencia. Sé que es difícil, pero lo conseguirás. Y algún día serás capaz de mirar el mundo a tu paso, podrás ver lo que ocurre a tu alrededor, captarás cada detalle, sonreirás. Serás feliz, sin más.

miércoles, 30 de marzo de 2011

Ilumina el camino a tu paso.

-Sé como las estrellas, brilla y no dejes de hacerlo nunca.
+¿Y cómo se consigue eso?
-Siendo tú misma.

martes, 22 de marzo de 2011

Stars will always shine.

-¿Ves esa estrella?
+¿Cuál? ¡Hay demasiadas!
-Pues la que brilla más.
+¿Sirius? ¿Esa?
-No. La más brillante de todas.
+¡Esa es!
-No, te equivocas.
+¿Ah, sí? ¿Y cuál es?
-Tú.
+¿Yo?
-Sí, tú.
+Pero yo no soy una estrella. ¡Y ni si quiera brillo!
-Yo no dije que tipo de estrella era, si las de cielo o las de la tierra.

martes, 15 de marzo de 2011

La peor forma de echar de menos es tener a esa persona a tu lado y saber que no será para ti.

-¿Te sigue importando?
+No, ya lo he olvidado.
-¿Y por qué tus ojos y tu sonrisa me dicen lo contrario?
+¿A qué te refieres?
-A que te brillan los ojos de tristeza y tu sonrisa se ilumina de felicidad al recordarlo.
+Eso no es verdad.
-¿A, no? ¿Y entonces?
+Mis ojos lloran por la pena que me dio tener que dejar de estar a su lado. Y mi sonrisa se ilumina porque recuerda los buenos momentos y se alegra por que él sea feliz.
-Pero le sigues queriendo.
+No.
-Vuelves a mentir y está vez no me vale la escusa de 'me alegro por él pero ya no me importa como antes'. Porque no me la creo. Estás enamorada, y mucho. Le necesitas y lo quieres a tu lado. Pero olvídate, no porque él no te vaya a querer, sino porque tú vas a sufrir y nunca vas a ser feliz.